Hojas de Diario (17)

Tomé una segunda pieza de pan y serví la enésima taza de chocolate. Estaba recordando la reciente visita de mis amigos. Repasaba cada uno de sus rostros, sus expresiones, la forma en que inclinaban las cabezas, sus ademanes y volví a escuchar el sonido de sus risas. Recorrí para mí cada espacio de mi casa…

Hojas de Diario (16)

¿Cuál es el peso de un amor perdido? Acaso sea llevar a cuestas cierta cantidad de recuerdos innecesarios: su cuerpo deslizándose bajo las sábanas, su mano tomando la taza de café, su sonrisa al peinar sus cabellos arremolinados. Digamos también que se deben incluir las cientos de canciones dedicadas, las peleas falsas, los viajes y…

Hojas de Diario (15)

Me habría resultado difícil de creer si alguien más me lo hubiera contado. No me sorprendió el hecho de constatar que hoy en día hay gente que lleva serenatas; lo increíble era que el mariachi había sido sustituido por una pequeña banda de jazz.  Adormilada, me levanté y traté de alisar las arrugas de mi…

El Negro

El cuerpo sin vida de Ricardo «El Negro» fue encontrado la mañana del lunes 30 de mayo en uno de los vagones del metro de la línea veinte. Fue el último de los ocho asesinatos consecutivos cometidos por una persona aún desconocida por la policía de la ciudad. La relación entre los acontecimientos es innegable:…

La Señorita Green

Llegó cerca de la media noche. Abrió la puerta principal y subió los dos pisos sigilosamente después de encender las luces del corredor. Abrió y cerró la puerta de su departamento con doble llave, intentando que el sonido de los llaveros no interrumpieran la noche. Revisó el refrigerador y llenó un vaso alejando el contenedor…

Adelaide

Querida Adelaide: Habrán pasado cerca de veinte años desde aquella vez que nos cocimos en el tercer año de primaria. Cuán extraña puede ser la mente que nos trae en las noches de insomnio recuerdos que teníamos olvidados. No puedo decir cómo nos conocimos, nuestras primeras palabras, ni cómo nos desenvolvíamos dentro del aula en…

Hojas de Diario (14)

Hola Amanda, te escribo para desearte suerte en tu primer día. Hace un día luminoso. ¿Llegaste bien al trabajo? ¿Volviste a romper la dieta? No importa, ya habrá tiempo de volver a cerrarla. ¿Qué noticia nueva leíste esta mañana? Eres la mujer más informada que conozco. Recién recordaba la plática que tuvimos entre líneas sobre…

Hojas de Diario (13)

Corro a la palabra escrita, me convierto en Arguelles, el hombre, el escritor, el que abandona la vida. Me lleno de miedo, bailo en la pista y las luces me dan miedo, me convierten en quien no soy. No siento mi cuerpo, el alcohol arde en mis entrañas, soy el otro. El que nunca fui….

La Rompedora de Sueños

Llegué el lunes por la mañana. Había atravesado la ciudad con ansiedad, quería conocer si mi talento era digno de ser respetado, ¿pasaría la prueba? ¿sería humillado? ¿realmente me había preparado para este momento? La ciudad me resultaba extraña, le faltaba toda esa gente corriendo por llegar a sus trabajos, las groserías, los robos. Las…

Todos se van

Cora se mira detenidamente en el espejo. En el reflejo de sus ojos pasan cientos de recuerdos, las camas que ha conocido, las bocas que ha besado y los sexos que ha disfrutado. Mira cada rostro que estuvo entre sus brazos, repite sus nombres como si pasara lista, quizá para no olvidarlos.  Capilla sus cabellos…

Hojas de Diario (12)

Todo es inútil. Veo en su mirada el enorme cariño que siente por mí, la pequeña esperanza de que un día la salud o la muerte me liberen. Sus caricias son tan tiernas que me hacen sentir desprecio de mí mismo; ¿en qué momento nos traje a esta situación, qué culpa estoy pagando y porqué…

Hojas de Diario (11)

Desde la partida de Jorge hace unos meses, la vida parece que ha perdido sentido. Aún nos preguntamos cómo es posible que pueda una persona desaparecer de nuestro lado de un día para otro. Tan sólo unas horas antes habíamos estado todos juntos celebrando el próximo viaje de Alberto. Los días posteriores, como es natural,…

Kokoro II

“Como mucho tenía conocidos, con los que charlaba un rato si se encontraban, pero no era la clase de gente a la que nadie pudiera invitar a pasar la tarde”. Kokoro – Natsume Sōseki

Kokoro

“-Incluso aquí, conmigo, es probable que te sientas solo. Ya no tengo la fuerza suficiente para agarrar tu soledad y expulsarla de ti. Llegando el momento, sentirás el impulso de abrir tus brazos a otra persona. Antes o después tus pies dejarán de traerte a mi casa.  Después de decir eso, sonrío triste.” Kokoro –…